POR LOS 30 DE ATEN ¡QUE VIVA ATEN!

Dicen que las cosas, la gente y los grupos no son lo que parecen sino lo que son. Estoy de acuerdo: por lo que son y por lo que hacen mucho más que por lo que declaman o dicen. Pero con el Sindicato de los Maestros y
Maestras (y Profesores y Profesoras y Porteros y Técnicos educativos y Auxiliares y todos y todas las y los que con la Educación tienen que ver) de Neuquén, mas conocido como la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén ATEN, me pasa todo eso junto a la vez: los quiero por lo que son, por lo que hacen, por lo que parecen, por lo que harán y seguirán haciendo. Por todo eso y mucho más, realmente quiero y respeto mucho a las y los maestros neuquinos. Es así de simple.
Cuando llegué a la Patagonia desde La Plata, mirando atrás en mi tiempo y el que me tocaba vivir en ese Neuquén de abril del ´90, no fue casualidad que lo primero que llegué a conocer fue a los maestros y sus luchas en esta tierra donde elegimos vivir con mi Compañera y nuestros tres (luego cuatro con el sureño) hijos. Esas luchas y pequeños combates diarios, dentro del aula y en la calle, que me parecían tan grandes como el primer obispo que llegué a respetar y querer en mi vida laica. Porque Don Jaime era y fue eso: amor, lucha y coraje. Y los docentes neuquinos siempre me parecieron lo mismo: amor, lucha y coraje.
Nunca pensé ni supuse que ese Sindicato recién empezaba a caminar. Es más: siempre los ví y los sentí gigantes, fuertes, inmensos. Y por mi laburo los seguí a todos lados: en los cortes, los puentes, el frente de tal o cual escuela, en la calle gritando, en una asamblea discutiendo (como siempre), en una Carpa Blanca que orgullosamente había nacido de una idea salida de estos pagos, de los corazones neuquinos y que se hizo carne en todo el país. Y que pocos –mas allá que también podamos discutir (y es bueno siempre hacerlo) en lo que luego del tiempo, el desgaste y la bajada de muchas banderas se convirtió esa Carpa frente al Congreso, allá lejos en Buenos Aires-, pocos decía saben que fue una propuesta de resistencia neuquina. Y eso era: una propuesta y una posición para resistir las tantas reformas educativas entreguistas. Para decirle a la gente que allí estaban y están los maestros por una Educación popular, pública, libre y por sobre todo para educar por y para la Libertad. Algo que debemos seguir diciendo y haciendo. Maestros y los que no lo son.

Por todo esto vaya un abrazo en estos 30 años de uno que fue como Ustedes –allá lejos y en La Plata- y que mirándolos sigue sintiéndose parte de lo mismo.
Que en ese abrazo nos juntemos con Teresa, con Carlos, con Silvia, que son lo mismo que decir que ATEN sigue vivo. Porque no está muerto quien pelea Compañeros. Y Ustedes nunca lo estarán. Viva ATEN! Viva la lucha de todos y todas ustedes Compañeros y Compañeras! Por otros 30 años iguales a los que pasaron, llenos de Vida, Dignidad y Lucha.

Elio Brat, un periodista del Sur que compartimos.

fotografía: Hugo Alvarez

1 thought on “POR LOS 30 DE ATEN ¡QUE VIVA ATEN!

  1. Que la lucha no se termine aunque hayan pasado 30 años y las personas cambien siempre mantendremos el espíritu de enfrentar a los que nos quieren ver caer

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