El saboteador

Voy a contarles la historia de un saboteador. Pienso en la escena de Tiempos modernos en la que Chaplin trata de seguir sin éxito una línea de producción. El conflicto entre el hombre y la máquina puede ser planteado como una incompatibilidad rítmica: hay momentos en que el hombre parece coincidir con la máquina, en otros se desfasa y parece ir más adelante o más atrás. El sabotaje es una de las formas de relacionarse con la maquinaria, preferentemente se realiza desde adentro y puede parecerse a una lucha, una disputa por imponer la velocidad, el ritmo. En el transcurso de este artículo, me voy a referir a una máquina muy particular: un sistema de producción, distribución y consumo de bienes culturales para las masas.

Durante la primera parte de los 60, se perfecciona la maquinaria del Pop. Los Beatles, los Beach Boys y todas las bandas de la “invasión británica” prueban la eficacia del sistema de producción, distribución y consumo de música desarrollado por Capitol y Parlophone. La maquinaria pop tiene escala planetaria. Los Beach Boys son el producto estadounidense diseñado para competir con la industria musical inglesa.

Las primeras producciones de los Beach Boys no son más que una descarada y oportunista mezcla de música vocal[1], Chuck Berry, el reverb de Dick Dale y una temática surf. El estilo del mercado tiraniza esta primera época. Estos primeros discos, desde Surfin’ safari (1962) hasta All summer long (1964)[2], permiten definir un público en principio adolescente, de clase media, aficionado al surf, a las mujeres y a los autos. Pocas veces ha sido tan descarado el pop, y la cosa funciona a la perfección: cada disco es un éxito de ventas mayor que el anterior. ¿Qué más puede querer un músico pop? Nada más. ¿Qué más puede querer Brian Wilson? Por suerte, todo.

Brian Wilson es cuanto menos una anomalía en el pop, un hombre que sufre donde los demás se divierten, un obsesivo compositor de música de masas. Voy a proponer un modelo de análisis de la primera época de los Beach Boys, la que va desde  las primeras grabaciones hasta Pet Sounds. Es una época extensa y a primera vista factible de ser dividida en dos o en tres. Es posible considerarla como una unidad en función de una consideración global de la obra de los Beach Boys en la que esta primera etapa configuraría un ascenso relativamente lineal. Alguien podrá argumentar que la cercanía de Pet sounds distorsiona esta linealidad haciendo plausible hablar de un ascenso logarítmico (si nos fuera dado representar matemáticamente el “progreso” de una banda pop). Esta cuestión que no escapa al oyente algo atento de la primera época es justamente el núcleo de lo que quiero plantear. Voy a considerar que esta primera época tiene dos momentos: uno que va hasta All summer long (1964) y otro que comienza en el disco Today! (1965) y llega hasta Pet sounds (1966). Deliberadamente ignoro el disco Party! (1965), el lector verá luego por qué. Este segundo momento abarcaría entonces tres discos: Today! (1965), Summer Days (1965) y Pet sounds (1966).

Los primeros discos, hasta All summer long inclusive, definen si se quiere el “sonido” de los Beach Boys, algo no muy alejado de aquella mezcla que señalábamos al principio. Durante este periodo, Brian se hace con el control casi total del proceso, desde la composición hasta la producción, esta última claramente influenciada por las técnicas desarrolladas por Phil Spector. Si uno tuviera que describir sin profundizar nada la técnica de producción de Spector diría que es una técnica de acumulación. Lo que se conoce como Wall of sound es un producto de la sobregrabacion de pistas con fines tímbricos. Los medios de grabación disponibles en esa época (cuatro canales) casi exigen la sobregrabación. Esta característica técnica y el trabajo de Phil Spector determinan casi una década de pop. Lo que se conoce como psicodelia es una consecuencia de esta concepción acumulativa de la producción musical. Brian, que era un gran admirador de Spector, solo está juntando oxigeno en esta primera época, llenando de dinero las arcas de Capitol, volviéndose un engranaje imprescindible. Cuando lo logra, comienza su verdadero trabajo.

Una rápida mirada a las fichas técnicas de All summer long y Today! revela que se han producido algunos cambios en la banda conocida como The Beach Boys. Junto a Al Jardine, Mike Love, Carl Wilson, Dennis Wilson y Brian hay 25 músicos de sesión. Multiplicidad de vientos, instrumentos de percusión de entonación definida e indefinida y cuerdas ayudan al enriquecimiento tímbrico del disco. La introducción de elementos extraños será algo habitual en el pop de los ’60, un ejemplo típico es la citara en los Beatles. Pero a diferencia del uso expresivo que se hace de estos elementos en los Beatles (el cuarteto de cuerdas en Yesterday es otro ejemplo), donde son una marcación de contexto, Brian Wilson prefiere fundirlos en la orquestación y dotarlos de una curiosa intrascendencia, como si siempre hubieran estado allí.

Toda esta complejidad innecesaria, onerosa, será la gran obsesión de Brian Wilson y un gran desconcierto para los Beach Boys. A partir de aquí, cuando me refiera a los Beach Boys estaré hablando solamente de Al Jardine, Mike Love, Carl y Dennis Wilson. De aquí hasta el proyecto Smile (1966), estos cuatro sujetos, ocasionalmente acompañados por Bruce Johnson, serán la más férrea ortodoxia del pop, los representantes del estilo del mercado, los incansables cuestionadores de cada glorioso disparate que se le ocurra a Brian Wilson.

El disco Today! es un éxito de ventas al igual que los discos anteriores, el mercado ha respondido bien a la novedad o ni siquiera la ha notado. Pero Capitol si lo ha notado, en una carta le  exigen a Brian que corrija el estilo y que el próximo disco tenga más música del “estilo de los Beach Boys”. Brian lo intenta, pero ya es demasiado tarde.

La presencia de músicos de sesión es aun más notable en el siguiente disco, Summer Days, que cuenta con la participación de 33 músicos para complementar a los Beach Boys. Ya es justo decir que los Beach Boys son el grupo vocal que Brian Wilson utiliza en sus producciones. Summer Days es una serie de interferencias, dimisiones, reentradas y refutaciones de lo que alguna vez se conoció como el sonido de los Beach Boys. Es propiamente un disco sobre los Beach Boys. El éxito de ventas vuelve a legitimar a Brian, del disco se extraen un puesto número uno (Help me, Rhonda) y un top ten (California Girls). Este último es un paso de gigante para Brian, la conjunción perfecta entre la lírica surf de Mike Love y los experimentos tímbricos -y ya a esta altura formales-  de Brian, consiguen un gran éxito. ¿Qué ha pasado? Brian ha logrado fragmentar al público de los Beach Boys, ha entendido o sospechado que no son hombres en la multitud sino instancias de contemplación que entran y salen de las referencias. O sea, no existen, son un mito del pop. Lo que no es un mito es la maquinaria de producción y distribución de bienes culturales. Para el caso, Capitol.

El siguiente proyecto de Brian es un tema, una sola canción, un single, The little girl I once knew. Invierte más horas de estudio en esa canción de las que nunca antes un músico pop había invertido. El resultado es extraordinario, una mezcla de Beach Boys con algo que todavía no existe o existe en otro lado. Turista del pop, Brian incorpora el silencio en su nuevo single, 3 segundos de silencio preceden al estribillo. Las radios rechazan The little girl I once knew, el silencio es nada para el pop, es tiempo muerto, improductivo. La alarma se prende y los Beach Boys se montan a los reclamos de Capitol. Brian cede y graba un disco ridículo, para el mercado, grabado en vivo en el estudio, 12 covers tocados por los Beach Boys,: Party! (1965). De él se extrae Barbara Ann y es un éxito.

El siguiente proyecto cambiará todo, nada volverá a ser igual. Reducidos los Beach Boys a un grupo vocal de sesión, el último lazo que une a Brian con los Beach Boys es la lírica de Mike Love. Para Pet sounds, Brian utiliza los servicios del letrista Tony Asher, lo cual le ahorra infinidad de playas, chicas y autos. Pet Sounds es impredecible, ya ni siquiera es una relectura de los Beach Boys, que ya no son sino un elemento más en la creciente plantilla instrumental de Brian. Más de sesenta músicos de sesión colaboran en el disco. La ecuación se invierte, los elementos extraños pasan a ser las guitarras con reverb, la voz nasal de Mike Love, los ritmos bailables. Si ésta es la visión más acabada de Brian Wilson, es justo decir que los Beach Boys ya no existen o existen como personajes de Brian Wilson; y son personajes hermosos, con sus voces resonando como nunca, armonizando en la complejidad más insospechada del pop.  ¿Volverá Carl Wilson a sonar como en God Only knows o Mike love como en Here Today? Nunca. Brian reduce a los Beach Boys pero los reduce a su mejor versión, los limita para que den lo mejor que pueden dar. De todo lo demás se encarga él y los 60 músicos que tiene a sus órdenes. ¿Es un gran momento para el pop? ¿Es Pet Sounds un disco pop? Se vende como un disco pop y está firmado por una banda pop. Timbricamente no parece un disco pop y es formalmente oneroso para el promedio, está lleno de cosas innecesarias, la temática es demasiado grave y la tapa es horrible. Pet Sounds es un engendro del pop, obra de alguien que no lo entiende o tiene un acercamiento maníaco a él. La resistencia de Capitol es clave aquí, ellos saben lo que venden. Y aun falta lo peor: Brian ya ha comenzado a trabajar en el single Good Vibrations.

Tres versiones de los Beach Boys

Volvamos al disco Today! Puede resultar una obviedad decir que se editó en disco de vinilo y que tiene un lado A y un lado B pero el caso es que es de suma importancia esta aclaración. El lado A y el lado B tienen notables diferencias. El lado A podría decirse es más conservador. Es más adecuado al horizonte de espera de un “seguidor” de los Beach Boys. Si uno tomara I get around (el single del disco anterior) como parámetro, los seis temas del lado A bien podrían derivarse de el, alguna novedad tímbrica en los estribillos, alguna armonización vocal algo más arriesgada, pero no mucho más. El lado A de Today! podría ser una versión grandilocuente de los Beach Boys. Lo interesante ocurre en el lado B. Cinco baladas y una entrevista integran este lado del disco. La balada en los Beach Boys no es ninguna novedad, sobre todo la derivada del doo wop, pero esta segregación de las baladas, y el elevado número de las mismas si lo es. Casi todo el aporte tímbrico de los músicos de sesión (los vientos y las cuerdas) se concentra en este lado. Especial atención merecen las tres últimas baladas. Kiss me, baby propone unos interesantes cambios de ritmo, un corno replicando el final de los versos y una estructura lo suficientemente compleja como para ponernos a pensar en cuál es el estribillo. She kowns me too well adelanta el tratamiento de la melodía que será desarrollado plenamente en Pet Sounds. Dilatar la conclusión de la melodía en los versos no es ninguna novedad, hacerlo en una canción de los Beach Boys es un disparate. In the back of my mind es una balada con acompañamiento orquestal, con cortas intervenciones solistas de vientos y cuerdas. El interés que Brian pone en estas baladas, las novedades que introduce, los recursos que utiliza, dan cuenta de una clara intensión de intervenir el sonido de los Beach Boys y fundamentalmente de cuestionar su filiación con la música surf. Si hasta aquí era posible pensar los discos de los Beach Boys como bandas sonoras para fiestas en la playa, Today! es por lo menos una reconfiguración de las condiciones de escucha.

Esta esquemática y algo torpe intervención en el “sonido” los Beach Boys se hará mucho más  compleja y efectiva en Summer Days. Brian trabaja con los Beach Boys, su material es el “formato”  Beach Boys, tal como ha sido establecido hasta All summer long. Summer Days es una desarticulación. Los elementos constitutivos “clásicos” de la banda aparecen en relaciones novedosas. En Amusement Parks U.S.A, hay un “vaciamiento” del set de persecución surf, la referencia rítmica se establece a partir de la línea de bajo tocada por el órgano hammond y las armonías vocales conviven con carcajadas y diálogos. En Salt Lake City, la forma “clásica” es literalmente interrumpida por un saxo para luego volver a reconstruirse y terminar con un motivo doo wop. Girl don’t tell me tiene un parecido a Ticket to ride de los Beatles, parece un homenaje pero en realidad es la forma de incorporar un elemento ya a esta altura exótico: los Beach Boys como instrumentistas. La instrumentación a cargo de los Beach Boys contrasta con el resto del disco y con su propio trabajo previo como instrumentistas. Brian compone un tema de los Beatles y hace que los Beach Boys lo interpreten. La lírica surf recibe un extenso tratamiento en California girls, la letra de Mike no puede ser más “surf”, Brian utiliza esta letra en una estructura llena de novedades tímbricas y formales, lo más lejos que ha llegado en su reestructuración de los Beach Boys. En You’re so good to me todo el poderío armónico de los Beach Boys es puesto al servicio de una canción estilo motown. Summer means new love es un instrumental, pero a diferencia de los instrumentales del pasado Beach Boys este no es una pieza de música surf sino un vals orquestado en el que no aparece ningún Beach Boys. Es un vaciamiento. El disco cierra con And your dreams come true con los Beach Boys cantando a capela. Como se puede apreciar en esta rápida reseña, en Summer Days están todos los elementos constitutivos del sonido “clasico” de los Beach Boys pero están dispersos o en relaciones inusuales, como si Brian hubiera descompuesto los primeros discos y reordenado sus partes.

La recontextualizacion de los Beach Boys es Pet Sounds. Este disco es el cierre del trabajo de sabotaje. El sonido ya ha sido desarticulado y refutado. Pocas veces se recuerda que Pet sounds no fue un éxito de ventas. La crítica lo eleva al estatus de clásico pero el mercado acusa la novedad. De él se dice que es un disco conceptual, esto se refiere a que puede ser considerado una unidad como disco y no una colección de canciones. Hay un concepto musical que le da unidad. Esto que hoy parece una obviedad no lo era entonces, Rubber Soul (1965) de los Beatles ya había sido planteado en estos términos. Una obra coherente era la novedad para el pop. Que alguien se tome el trabajo de “diseñar” el sonido de un disco era una novedad, que las canciones se deriven de este diseño previo era una novedad, que se pueda hablar de la plantilla instrumental del disco era una novedad. Pet sounds está tan lejos de Summer days como este lo estaba de Today. Los tres están a años luz de distancia de los primeros discos. Estos tres discos constituyen tres versiones de los Beach Boys: el extrañamiento, la desarticulación y la recontextualización. Se puede decir que los Beach Boys (el estilo) son el sustrato de Today!, Summer Days y Pet Sounds. El gran valor de estos discos, del trabajo de Brian en este periodo, es el sabotaje. Brian es un saboteator de la mercancía ideada por Capitol.

No voy a reseñar Pet sounds porque no tiene sentido. Propongo a lector escuchar All summer long e inmediatamente Pet sounds. No median dos años entre ambos discos y la distancia es enorme. Es el paso del pop generalista a un trabajo más diversificado. Es la puerta de salida del pop: por allí pasarán Brian Eno, el Indie y todas las instancias de revisión del pop.

Este es el gran legado de Brian Wilson: mostrar la salida del pop. El otro gran legado es Smile, el disco imposible. Smile se deriva de The Little girl I once knew y de Good Vibrations. Es el futuro del pop. Pero esa es otra historia.



[1]    El Doo wop en general y en particular el cuarteto vocal Four Freshmen del que Brian era un gran admirador.

[2]    Todas las referencias se realizan de acuerdo a la cronología norteamericana.

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