Educación en tiempos de pandemia. La negación de la crisis.


Ni hablar de los problemas económicos que tiene la mayoría de los estudiantes de la educación pública, ya que en ella se educan los sectores más vulnerables de la sociedad que, muchas veces, apenas tiene dinero para su alimento, para el alimento de sus familias, familias con muchos integrantes que hacen un esfuerzo terrible para que sus miembros puedan acceder a la educación. Tampoco se nota porque hacemos lo imposible para sostener este sistema, todas, todos y todes aquellos que elegimos la educación pública como ámbito de desenvolvimiento. Y digo a pulmón y es literal. La mayoría de las, los y les docentes y miembros de la comunidad educativa, ponemos plata de nuestro sueldo para poder mantener el sistema. Fotocopias y material de estudio, ayudas a las familias más vulnerables cuando es posible, pago de los viáticos en muchísimos casos que salen de nuestro bolsillo, entre otras cosas.
Sumado a ello debe también darse el debate respecto a la educación virtual. Los proyectos y reformas educativas propuestas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional piden una reestructuración de la educación para hacerla virtual,y que “los docentes enseñemos a aprender”. Es una discusión que se viene dando en algunos ámbitos educativos, y muchas y muchos no estamos de acuerdo con este planteo porque entendemos que la magia de la educación se produce en el contacto, en el aula, en la escuela, en la cocina, en el pasillo, no a través de una pantalla. Si nos ponemos suspicaces no vaya a ser que esta crisis sea utilizada para generar esta reestructuración pedida por esos organismos, con los cuáles estamos endeudados por décadas. La educación virtual es una de las utopías de algunos sectores del capitalismo actual a partir de su desarrollo, y fieles a sus valores, quieren convertir un proceso que es comunitario, compartido entre todas y todos, en un proceso individual. La escuela, las instituciones educativas, no son solo un lugar en el cual se aprenden nuevos contenidos. Son los espacios de sociabilización más importantes en nuestras sociedades, en el que aprendemos a construir los vínculos fuera de nuestro entorno familiar, en el que aprendemos a convivir con la diferencia, en el que aprendemos a ser solidarios, en el que aprendemos a vivir en comunidad. La educación virtual que individualiza al docente y al estudiante y lo separa de ese espacio físico que es la institución, tendrá consecuencias muy negativas en la solidaridad, en la empatía, en la comunidad como en los aprendizajes pedagógicos que se generan en ese espacio tan complejo que es la escuela. Además la flexibilización en la labor docente será inminente.
Y no es algo que invento. Lo estamos viendo en la actualidad. Las, los y les docentes estamos dedicándole, en medio de esta crisis social, muchas más horas que de costumbre, con una intensidad acrecentada. Muchas y muchos de nuestros colegas están desbordados, idéntica situación que viven muchas y muchos estudiantes. Tener varias escuelas es un martirio. Tener muchos estudiantes, ni te cuento. Habilitamos las vías de comunicación institucionales como los diferentes campus o plataformas, habilitamos nuestros mails, nuestros teléfonos que suenan todo el día sin importar la hora, para hacer una consulta, para avisar algo….para estar comunicados, conectados. La demanda es infinita, y nomos a basto. El desgaste físico, psíquico, emocional es terrible.
Las, los y les docentes damos todo siempre, y ¿qué nos piden ahora?
Nos piden que:
*en medio de una pandemia mundial que está asolando al mundo,
*en un contexto en el que los medios de comunicación y las redes sociales generan pánico,
*en medio de una medida excepcional NUNCA ANTES HA SIDO VIVIDA EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, es decir en medio de una cuarentena que implica un confinamiento absoluto a nuestros hogares,
*En medio de una recesión económica que se espera como LA MÁS GRANDE DE LA HISTORIA A NIVEL MUNDIAL
Sigamos como si nada pasara.
Debemos, simplemente re acomodar las clases y darlas virtual. Simple. ¿Simple? ¿Enserio?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *