Diálogos con ella

Autor: Umawtufe Wenxu

 

ella

A través de estas letras recordamos a Ayme. Ella partió muy joven hacia otro lugar, al cuál esperamos haya llegado bien. Desde allí, esperamos que nos pueda enviar toda su fuerza, y su sabiduría como la mujer Mapuce que era. Este es un breve repaso, mi repaso, sobre ella.

Diálogo 1 

Ella: Cuando toquen Bombachitas Rosas gritala con todas tus fuerzas; me encanta ese tema

Yo (ignorante, muy) – ¿Cuál es?

Ella: ¿Cómo no lo conocés?

Yo: Emmm, no, decime la letra, por lo menos….

La pena vuela y va. Aunque es una pena buena, sigue siendo una pena. Inevitable. Causa incertidumbre y dolores en el corazón.

Sucedió que un día decidió viajar. Yo la conocí de muchas formas, todas distintas, y sin embargo, de alguna forma, un hilo conductor las atravesaba a todas. Entonces era la misma, pero distinta. Un rol diferente para cada forma, Asumiéndolos con humildad y entereza, fuerza y convicción. Era kajfvmalen, amiga, cantante, bailarina de todos los estilos, compañera, amante, y sobre todo, amante. De todo.

Escribo esto porque no puedo hablar. Será mejor que la recuerde en mi cabeza, a medio peinar, con los ojitos semi cerrados por el sueño de la noche agitada y la mañana temprana, pero decidida a tomarse muchas molestias. Siempre se tomaba todas, las molestias…

Diálogo 2 

Yo: me gusta el tercero…

Ella: Mmm, no sé, no lo veo, es lindo para vos, pero medio cortina…

Yo: ¿Me estás diciendo cabezón?

Ella: Para nada, el xarilogko es corto, y vos…sos cabezón…jaja

Sigo escribiendo porque no puedo hablar. Algún día lo haré, y lloraré, claro, a la vista de todos, y en silencio después. Yo puedo llorar en mi cabeza, sin llorar. Es lo mejor, aunque el efecto del llanto es el mismo. Ojos rojos, pesados, acuosos y penosos. Yo puedo llorar de muchas formas.

Estos recuerdos son al azar y sin sentido cronológico, porque son míos, y yo los armo como quiero.

Elegimos, bah, eligió, tema y disco, como suele suceder. Eligió banda y recitales, pogo y comida. Aunque yo cocinaba, la cena siempre era 50/50. El plan era similar, no porque no supiéramos como innovar, sino porque así lo queríamos, simple: Comida-película-fade out en la habitación.ella_HbLMKVuS7B

Diálogo 3 

Ella (después de venir del mar): Estoy bien, hace rato que no me sentía así

Yo: ¿estás de novia?

Ella: No, no es necesario estar de novia para estar bien. Aunque yo siempre estoy enamorada…

Nadie nos eligió en ese tiempo, solo nos encontramos y decidimos andar uno cerca del otro. Así la recuerdo, cerca. Y en la distancia, cerca. Compañera.

Mientras suceden tantas cosas, mientras esperamos que sucedan tantas otras, yo tengo que aprender a re-ordenar mi logko en base a lo que ya no está, y lo que viene a estar. ¿En qué momento pasaste a otro plano? No uno secundario, claro está, porque tu rol ahora es otro, y esto te lo pregunto directamente a vos, y no a aquel, o aquella, que leerá esto. ¿Dónde estás ahora?

Quisiera poder ver esa transición, quisiera poder decirte lo lindo que te queda el kvpam y que seguís despeinada, porque a pesar de lo mucho que luchas contra tu naturaleza rebelde, resulta que toda vos, todo tu ser es rebelde, hasta tu pelo, (con olor a humo, por cierto)

Recuerdo también que teníamos una banda sonora definida. Por lo menos eso entre tantas cosas en las que no nos poníamos de acuerdo. En casa, el cine era mío. En el cine, el cine siempre fue suyo. Y aunque me dijera que no quería, siempre peleábamos por los pochoclos. Peleas simples, en silencio, en medio de la película y de la sala.

Hija de una madre rebelde, no era otro tu destino que estar en todas las fotos, videos y relatos de lucha, cortes, piedras a los milicos (que ahora se alegran, porque no ya no les tocará recibir la fuerza de tu brazo derecho) y en la lucha de un pueblo vivo, en constante evolución. Quizás te encuentres con Tina, y desde ese lugar sigan dándonos la fuerza para poder parar a las petroleras.

Me conformo con saber cuál tema te gustaba más. Me conformo sabiendo que te vas, y que te dije todo, y que me perdonaste todo lo idiota que pude haber sido. Me conformo sabiendo que te vas, y que no había dudas, ni preguntas, todo fue claro entre nosotros.

Gran amor, compañera, cantante, cocinera, mala perdedora, mala apostadora (te recuerdo que me debes dos cervezas y dulce de durazno) romántica (aunque dijeras que no) de playlist muy diverso (Rosana confluía lo mas cómoda con Gilda y Selena, que le hacían los coros a Illapu). Ahora sos río y wenumapu, sos memoria y ánimo de rebeldía. A pesar de nuestra tristeza, nos reiremos y – como dice un amigo – elevaremos brebajes en tu honor con los que nos quedamos acá.

Escribo esto porque no puedo hablar. Si venís, algún día, alguna noche, algún sueño, no me asustes, sabes que no me gusta. Despertáme, o no, y yo te cebo unos mates. Tengo tu xarilogko, que ahora es mío. Y si te querés peinar, la petisa tiene una hebilla, el osito un espejo, y yo, gordo, vago y cabezón, el invisible de la abeja. Pasa cuando quieras, wachi.

http://www.comahuerock.com.ar/dialogos-con-ella-2/

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