PLEBISCITO NACIONAL Y PODER CONSTITUYENTE EN CHILE

Destacado

En octubre de 1980, hace exactamente 40 años, el general Augusto Pinochet hizo promulgar en Chile –un Chile bajo shock, férreamente disciplinado por el terrorismo de estado– una nueva constitución con maquillaje plebiscitario. Una constitución regresiva, reaccionaria, confeccionada a medida del autoritarismo político, el neoliberalismo económico y el conservadurismo cultural de la dictadura implantada a sangre y fuego, manu militari, en septiembre de 1973.

Nostálgicamente inspirada en la constitución portaliana de 1833, en el paternalismo pelucón de mano dura, fue pergeñada por una comisión y un consejo de expertos acólitos, designados a dedo –sin sutilezas ni rubores– por el propio gobierno golpista. Su artículo octavo, inspirado en la Doctrina de la Seguridad Nacional entonces de moda, sigue siendo tristemente recordado a pesar de su derogación. Comenzaba así: “Todo acto de persona o grupo destinado a propagar doctrinas que atenten contra la familia, propugnen la violencia o una concepción de la sociedad del Estado o del orden jurídico, de carácter totalitario o fundada en la lucha de clases, es ilícito y contrario al ordenamiento institucional de la República”. Anticomunismo visceral, ultraderechismo con vocación de cruzada hemisférica a tono con los tiempos de la Guerra Fría. No en vano Pinochet –quien era profesor de geopolítica aparte de militar y dictador– llamó a su orden político, con cínico eufemismo, “democracia protegida”. ¿Protegida de qué? “Del expansionismo soviético, […] el mayor adversario que enfrenta el mundo y la civilización occidental y cristiana” (Visión futura de Chile, 1979).

Pero la cláusula «antisubversiva» del art. 8 no iba sola. La creación del siniestro COSENA –pesadilla distópica hecha realidad– y la inamovilidad de las comandantes de las Fuerzas Armadas como «garantes de la institucionalidad» la complementaban y reforzaban ampliamente. A todo eso súmesele los senadores vitalicios designados discrecionalmente por el Ejecutivo y la prerrogativa del presidente de disolver por una vez la cámara baja del Congreso, presuntos «diques de contención» a los «excesos demagógicos» del parlamentarismo, otro de los desvelos del pinochetismo. Y no nos olvidemos de la entronización del principio de subsidiaridad del Estado, la «gran panacea nacional» que el neoliberalismo made in Chicago le prometía al pueblo trasandino, y que tanto daño le ha causado a los sistemas públicos de educación, salud y previsión social desde entonces.

Al articulado constitucional se le adosó una batería de disposiciones provisorias, a los efectos de «legitimar» la perpetuación del régimen de facto otros ocho años más. La nueva ley suprema fue aprobaba de forma express por un plebiscito amañado, sin vigencia de la ley electoral, sin escrutinio público del recuento de votos, con los partidos proscriptos, con la prensa amordazada por la censura, en un contexto intimidatorio de estado de excepción, de estado policial. La constitución pinochetista entró parcialmente en vigencia en marzo del 81, con su régimen transitorio meticulosamente planificado a corto y largo plazo. Comenzó a regir plenamente en marzo de 1990, cuando Pinochet dejó el Palacio de La Moneda y se restauró formalmente la democracia con la asunción del presidente electo Patricio Aylwin.

Pese a las sucesivas enmiendas o reformas parciales que se le introdujeron desde 1989 hasta hoy (51 en total), la Constitución del 80 sigue lastrando aberraciones jurídicas y políticas. Enumerarlas todas sería imposible aquí, por razones de espacio y oportunidad. Pero quisiera detenerme en una que se corrigió recién a fines del año pasado, tras la revuelta popular del Chile Despertó: la ausencia de un mecanismo explícito que habilite el reemplazo in totum de la carta magna actual por otra. La Constitución de 1980 preveía un dispositivo para efectuar enmiendas, reformas parciales, pero no la posibilidad de que el pueblo se diera una nueva ley fundamental que refundara la república. Esto se remedió morosamente con la ley 21200, sancionada en diciembre de 2019 bajo la presión del pueblo masivamente movilizado en las calles.

A 17 AÑOS DE LA DESAPARICIÓN DE SERGIO ÁVALOS: UNA LARGA LUCHA CONTRA EL PODER

Destacado

A 17 años de la desaparición forzada de Sergio Ávalos son evidentes dos cuestiones: la absoluta responsabilidad del Estado y la lucha inclaudicable de la familia contra la impunidad. Es el Estado, a través de sus fuerzas represivas y de seguridad, el único capaz de desaparecer a una persona. No existe desaparición forzada sin aquiescencia de los Poderes del Estado. Es la lucha inclaudicable de la familia, junto al movimiento estudiantil de la UNCo, organizaciones sociales, de DDHH, sindicales, la que ha permitido que el caso no quede en el olvido. Lo que ha empujado a que gran parte de la sociedad neuquina no sólo recuerde el caso, sino que siga acompañando el pedido de Verdad, Justicia y Aparición con Vida de Sergio.

Genocidio indígena en tres actos

1. Ahora, represión en la comunidad Lafken Winkul Mapu del Lago Mascardi, Bariloche, donde ultimaron por la espalda Rafael Nahuel en noviembre de 2017. La comunidad mapuche envía audios desesperantes. Cuentan que la policía cortó la ruta para que nadie se acercara, que rodeó el lugar por patrulleros, que prendió fuego una cabaña y que está disparando contra las familias.

Prendo la tele y hablan de “aparentes mapuches”. El zócalo es lapidario: “Denuncian a mapuches por terror”. Medios nacionales y locales vienen hace días instalando la idea de que la comunidad era “violenta”. Porque esas represiones no aparecen de la nada: siempre están ahí los discursos periodísticos para preparar el clima que garantice luego la represión sobre esos cuerpos.

LA EDUCACIÓN PÚBLICA y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS

Destacado

Nano Balbo.

El parate que le significó a la sociedad «la cuarentena» obviamente afecto radicalmente la Escuela. Desde el gobierno rápidamente se intentó paliar el efecto de que los alumnos no concurrieran a las aulas por la medida sanitarista, y se propone mantener el vinculo pedagógico mediante plataformas digitales. El fantasma de la Educación a Distancia que proponía el neoliberalismo, como una manera de sustituir a los docentes por aparatos tecnológicos, apareció en la consigna que «distribuir lo mismo entre desiguales, es profundamente injusto» No todos los alumnos disponen de conectividad, computadoras o espacio en sus casas como para desarrollar procesos educativos. Los docentes, que si conocían la realidad de sus alumnos intentan subsanar estos errores con un altísimo costo de su tiempo libre y familiar ( los hijos de los docentes, también están en cuarentena) y realizando cursos acelerados para el manejo de las plataformas digitales, del manejo de las aulas virtuales, programas de radio, adaptación de las propuestas a la única «ferretería digital» que – no siempre – disponían sus alumnos: el celular.

Los juicios por lesa humanidad, los ocultamiento familiares y las memorias viajeras.

Autor: Rolando Bel

75224859_1492494614234093_4313833257675259904_oLos juicios por lesa humanidad, los ocultamiento familiares y las memorias viajeras.

Todas las familias tienen secretos, a veces ominosos, otras veces utópicos. Y, quizás, a veces, los considerados ominosos por algunos y algunas se conviertan en utópicos para otros y otras. Provengo de una familia campesina, de la costa uruguayense de la provincia de Entre Ríos. Mi familia siempre fue orgullosa de su prosapia de origen francés, de su tradición católica –implícitamente anticomunista- y antiperonista. De niño vi como mis progenitores, tíos y tías festejaban el golpe de estado de 1976 y la posterior represión contra la subversión. Pocos años después, el emblemático Rastrojero familiar lucía una calcomanía que rezaba: Los argentinos somos derechos y humanos. Sin embargo, una tarde de otoño las certezas de mi infancia se hicieron añicos. Resulta que había venido de visita mi abuelo Chongo, en verdad se llamaba Osvaldo Esperidión y que, en esa época, su apodo carecía de la acepción actual, acompañado de otro anciano, también Bel que usaba una chalina de vicuña. Me es imposible olvidar la prenda: fue la primera vez que vi y toqué una, todavía recuerdo el roce suave y cálido de la misma. Sigue leyendo

Oficialización del Mapuzugun

Oficialización del MapuzugunAutoridades del Pueblo Mapuche presentaron un proyecto de ley para que el Mapuzugun, el idioma de su pueblo, sea declarado idioma oficial en la provincia. La iniciativa plantea crear el “Instituto para el rescate, fortalecimiento y proyección del Mapuzugun” y la obligatoriedad de traducir los carteles identificatorios de los organismos públicos, como así también la señalización pública al Mapuzugun. Sigue leyendo

Sergio Maldonado: sus palabras en la Plaza de Mayo

Autor: Sergio Maldonado

 

actividad en torno a los 2 años de la desaparición de Santiado -Neuquén capital-

actividad en torno a los 2 años de la desaparición de Santiago -Neuquén capital- Viento del Sur

A dos años de la la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado, Sergio Maldonado señaló las responsabilidades políticas y judiciales por la impunidad en el caso de su hermano y apuntó en primer lugar al titular del Ejecutivo. Sigue leyendo

SANTIAGO MALDONADO Y NOSOTRES

Autor: Mariano Pacheco.

67695358_2493643474034295_2692928938220453888_n

El nombre de Santiago Maldonado ha aparecido mucho entre nosotros durante los dos últimos años. Lo hemos invocado en reuniones, en las calles, en los lugares de trabajo y de estudio; ha circlado en las radios, la televisión y en distintos escritos publicados en papel y en la red.
Por supuesto, hay otros nombres, a veces menos recordados, como el de Rafael Nahuel, y algunos que aparecen otras veces englobados bajo consignas más genéricas, como #NiUnaMenos. Pero el de Maldonado logra sintetizar en una singularidad un clamor popular que es colectivo y va más allá incluso de la lucha en la que se encontraba inserto.

Sigue leyendo