Taller de Literatura/Cpem 69 Neuquén Capital.

Quizás la palabra “taller” sea la que mejor calce con las prácticas que realizamos con los alumnos del CPEM N° 69 desde hace dos años. Desde el 2011 a esta parte,  podríamos señalar un reguero de actos, o mejor, gestos, que han definido el gramaje de ese espacio.  Espacio que funciona en el adentro de la escuela pero que se resiste a todo aquello que es lo institucional, aun en una escuela que puede jactarse de un horizonte discursivo diferente; una escuela que se ha dado a recuperar la palabra: tal es su horizonte discursivo.

Toda vez que en un ámbito educativo se habla de taller, se prefigura la idea de un espacio dedicado a la creación. Pero además de la creación,  nosotros hablamos de “recuperar”,  pensamos en la idea de REPARAR. Así como en un taller mecánico se reparan vehículos, motores, se reemplazan o se ajustan piezas, en el taller de literatura se pretende reparar la relación con la lengua. Buscamos generar un espacio que no solo tenga por fin la búsqueda del objeto flamante -el producto de la escritura-  sino  la reparación de aquello dado por perdido: el vínculo con la palabra. Por lo tanto, se piensa no solo en la producción sino en la “reparación”,  discutir que el lenguaje es más que un instrumento de comunicación. La práctica, desde nuestra concepción,  se vuelve reflexiva, se  repara al volver sobre sí,  porque creemos firmemente que la literatura produce una trasfiguración en los sujetos.

Aunque parezca una paradoja, el taller tiene su acta de nacimiento dentro del aula, y su signo astral fue la exuberancia. Surge así  la necesidad de crear un espacio para ese resto de “deseo” que asomaba en el vínculo que los alumnos tenían con los textos que el docente llevaba al curso, y donde los comentarios y reflexiones en torno a los mismos fueron empujando gradualmente la “idea” de continuar, quizás con otros medios, esos encuentros, pero dilatando el espacio curricular de una asignatura (la enseñanza de la historia) para  pensar juntos a  ellos un espacio atópico que rehúya de la normalidad enraizada en la relación educador/educando.

De este modo, se habilita una nueva forma de coexistencia con los textos y, fundamentalmente, con la palabra. No leímos –y no leemos- una dimensión puramente gráfica destinada a la fijación; leímos –y leemos- también para olvidarnos lo que leemos. Es decir, apuntamos a hacer visible que la lectura es un trabajo con la palabra, con el lenguaje,  una nominación en devenir.

Cuánto amor brota de mis labios cuando te beso. Mis manos desean ansiosamente tocarte. Cierros mis ojos. Te beso, te amo sin pensar en más nada que en tus labios finos y deliciosos. Mi alma hace un baile de cisnes poseídos de lujuria y bohemia. No puedo, pero quiero sentir en mi corazón la necesidad de seguir besándote. Quiero vivir eternamente este momento que solo mi mente puede proyectar.

Tus brazos enlazando mi cuerpo, tu corazón agitándose locamente en mi pecho. Cómo mi vida puede estar atrapada en tan inmenso amor. No quiero abrir mis ojos y ver mi triste realidad que no comparte lo que siento y necesito… La vida es una travesía inesperada, hace que estemos en un lugar cuando realmente no lo estamos. Qué importa amor, yo estoy aquí. Encerrada en mi mente con los ojos cerrados imaginando todo tu ser y entregando mi amor. No dejes que mi vida acabe después de este beso. No dejes que mi ilusión se esfume con abrir mis ojos y me dé cuenta que solo te ame locamente en mi mente, porque me resultaría la muerte saber que no fue a ti a quien besé. ( Natalia Heinriksenn alumna del taller  Cpem Nº 69 Carlos Fuentealba-Neuquén capital)

2 thoughts on “Taller de Literatura/Cpem 69 Neuquén Capital.

  1. Felicitaciones a los docentes, alumnas y alumnos del CPEM 69 por tan interesante trabajo. Ojalá estas iniciativas contagien a otros para que haya más espacios de este tipo. Geniales las creaciones de los talleristas. Adelante, CPEM 69!

  2. No puedo creer que lo hayan publicado!!!! Estoy agradecida de haber conocido 2 profesores muy importante para mis escritos… ellos dieron un gran incentivo para que pudiéramos lograr nuestro objetivos, Seba nos dio la palabra, el lenguaje, la manera sutil de expresar lo que sentimos…. y Gonza… es un bohemio que contagia, anima, enseña a descubrir la literatura de una manera singular que solo él puede hacerlo, con él es querer indagar más y más… Gracias a los 2!!!! Un placer inmenso haberlos tenido de profesores…. y otro GRACIAS al cpem, que siempre esta predispuesto junto a todo el personal que lo conforma, para el aprendizaje y formación de los alumnos!!! Orgullosa de haber pertenecido a este establecimiento!!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.