30 años de aten.

Mi primer contacto con Neuquén, si la memoria no me falla, fue alrededor del año 1992. Ya venía trabajando en Educación Popular en los Barrios de San Luis, también intentando profundizar las relaciones entrela Educación Popular y la Educación Formal, también viajaba mucho dando talleres sobre “Reflexión dela Práctica Docente” y participaba en Confluencia y en la CEAAL(Consejo de Educadores Populares de América Latina). Para esa fecha, se organizaba en Neuquén un Encuentro de Educación de Adultos. A último momento falló uno de los oradores y según mi entender, no les quedó más remedio que invitarme…(me estoy riendo).

Allí me encuentro por primera vez con Nano Balbo y Carlos Falaschi. También habían sido invitados Pepe Serra y Luis Rigal, con quienes finalmente integramos el panel. Para mi, en lo personal, fue un “choque” terrible encontrarme con Neuquén y con su gente. Uno hablaba y notaba el entusiasmo, el afecto, la necesidad de aprender, discutir, enseñar. Fue realmente impactante. Quedan muchas anécdotas de ese primer encuentro, pero las contaremos en otra oportunidad.

Es así que, a partir de este encuentro y por muchos años, el gremio ATEN me invitó muy seguido, a coordinar Talleres de Educación Popular  para los docentes. Ni podré recordar a todos los amigos que me quedaron para la vida, ni quiero hacerlo para no olvidarlos y lastimarlos.  Si diré, a manera de síntesis, que cada encuentro se fue convirtiendo en un desafío ideológico, metodológico y político. Y aunque en algunos de ellos asistían cerca de 800 personas, nunca quisimos renunciar a estos tres ejes constitutivos dela Educación Popular.Recuerdo uno de estos encuentros que, no sabíamos si se podría hacer, pues justo el gremio estaba por declarar un paro. Hablamos, dimos las  consignas y se presenta el problema de que si los 50 grupos hacían las devoluciones, a tres minutos por grupo, estaríamos varios días en esta tarea. Deliberamos entre el equipo nuestro y las compañeras y compañeros de ATEN y decimos inventar la metodología de “la vuelta del perro”, por aquellas hermosas vueltas que se daban antiguamente alrededor de las plazas de los pueblos. Es decir, pedimos a los grupos que escribieran las conclusiones en un papelógrafo. Pegamos todos  en las paredes del salón donde estábamos y durante un tiempo prolongado los fuimos recorriendo y leyendo uno por uno. Las personas de nuestro equipo tomaban nota, hicimos una pequeña sistematización, lo que nos permitió después hacer la correspondiente devolución teórica y el debate posterior.

Al otro día, apenas empezamos a trabajar, llegaron compañeros del gremio a comunicar que se había decretado el paro y que había una movilización. Votamos y decidimos entre todos, ir a la marcha. Y aquí se dieron dos circunstancias que vale la pena comentar. La primera fue, que al lado del lugar donde comenzaría la marcha, había una especie de anfiteatro al aire libre, donde decidimos seguir el Taller. Con un megáfono nos comunicábamos y la producción seguía en aumento. Hicimos la marcha y al finalizar la misma, la segunda circunstancia: maestras y maestros decidieron seguir con el Taller, nos fuimos a una plaza cercana que obviamente no recuerdo. Lo que si tengo en la memoria, era que dicha plaza tenía forma de montaña. Y allí se situaron a trabajar en grupos. Pero esa imagen de las compañeras y compañeros discutiendo y dialogando, después de haber trabajado toda la mañana, estar en el Taller por la tarde, seguir con la marcha y terminar aquí, estoy seguro de que, a todos los que participamos, nos quedó grabada en la memoria.

Siempre sostuve que, las anécdotas con sentido, forman parte de las formas populares de conocer y sentir. ¿Y que veíamos aquí?  Personas con ideales, dispuestas a cambiar el mundo a pesar de todo, a entregar generosamente su tiempo, que tenían cierta rigurosidad en sus formas de aprender y enseñar, que no se rendían. Y lo marco así, porque es una de las tantas victorias del capitalismo contemporáneo. Para muchas generaciones es casi imposible militar si no hay plata de por medio o proyectos financieros que nos sostengan. No quiere decir que no tengan ideales. Pero es un fuerte condicionamiento, no tengo dudas.

Otra anécdota que quiero contar, es la siguiente. En otro encuentro muy numeroso y también emocionante, sucedieron un par de cuestiones que marcaban algo así como “signos de época”.

Ya habíamos entrado en confianza con los participantes, después de varios encuentros. Mucho habíamos hablado de las cuestiones ideológicas y políticas. E insistíamos mucho en lo metodológico. Hasta los chistes que hacíamos y hacían, nos brindaban momentos inolvidables. Este fue uno de los talleres donde una maestra, que era reconocida militante de ATEN, me acusó a los gritos de facho. Cuestión que mucho nos sorprendió. En el mismo taller, pidió participar como observador un integrante de CETERA, amigo, pues quería saber que era lo que hacíamos. Y justamente pasó algo sorprendente. Ya todas las devoluciones grupales, además del papelógrafo, se hacían en forma artística, formas de codificar y decodificar que habíamos aprendido. Jamás preguntábamos antes, que era lo que iban a hacer. En este caso, uno de los grupos empezó a ensayar un streptees. Realmente muy bien realizado. Obvio que todo tenía que ver con lo pedagógico que habíamos planteado como consigna. Mediante un juego de luces, daba la impresión de que la maestra había quedado totalmente desnuda, Cuando se prendieron las luces, en una cuestión naturalmente machista, todos los hombres que estábamos en el taller, incluido el amigo de CETERA, estábamos alrededor de la maestra. Todas estas actividades y actitudes, eran muestra clara de que nos estábamos educando con libertad, sin prejuicios, sin miedos a lo hecho o a críticas posteriores.

Y Neuquén siguió siendo inolvidable por ATEN y todos los contactos y militancia adonde pudimos estar. Durante algunos años cambiaba la conducción y siempre nos seguían invitando, hasta que se cortó. Nunca supe bien porqué. Anduvimos acompañando a Zanón, en marchas de protesta de todo tipo color y lugar, que siempre eran impresionantes, asistimos a los hechos de Cutral-Co, conocimos amigos periodistas y varias radios, hicimos talleres en muchas de sus ciudades. Asistí a dos o tres asambleas de Aten. Sorprendente, por el nivel de discusión y también de agresión que a veces existía. En ellas, elaboramos con un par de compañeros, algunas categorías para ver como nos situábamos frente al capitalismo. Inauguramos la cátedra Paulo Freire enla Facultadde Educación en Cipolletti, desde Neuquén  salió la corrección final de El Grito Manso, libro que registró las palabras de Paulo Freire en su visita ala Universidad Nacionalde San Luis. En fin, miles de encuentros, de abrazos, de discusiones, siempre sintiendo un enorme respeto y cariño.

En Neuquén, con gran apoyo de ATEN, se organizóla Giradela Universidad Trashumanteen el año 2000, que recorrió gran parte dela Patagonia, en el Quirquincho y con Nerón. Tengo en mi mente y corazón a las compañeras y compañeros que organizaron esta enorme gira. Pude trabajar en las cárceles con Zainuco y comprobar la inédita y extraordinaria tarea que realizan, sin otro interés que defender los derechos de los presos comunes, nuevos presos políticos de los estados capitalistas.  Nos sentimos lacerados con la muerte absurda de Silvia Roggetti cuestión que explotó muy fuerte en un taller que dimos en su escuela y luego en la marcha que acompañamos junto al Quirquincho.

Esa Gira dela Trashumanteporla Patagonia, terminó en Neuquén, más precisamente en las instalaciones dela Universidad Nacionaldel Comahue. Y fue una fiesta de reflexión y arte. Muchas personas pensando, discutiendo, de muchas partes del país, nosotros emocionados pues habíamos llegado a “nuestra tierra”, increíble. Recuerdo que cerraronla Murga LosGloriosos Intocables, de Mendoza, ChiquiLa Rosa, de Córdoba, Raly Barrionuevo y Teresa Parodi.

ATEN fue muy importante para mí. Pude hablar con total libertad. Recuerdo que siempre les decía, en las charlas íntimas, que uno de los problemas que había en Neuquén, era que la militancia era tan fuerte, que estaban convencidos que el neoliberalismo no iba a entrar nunca ala Provinciao a las Escuelas. O que la ley Federal, a pesar de ser tenazmente rechazada, no iba a sentar sus tentáculos enla Provincia. Loque sucedía en el resto del país, no era lo que sucedía en el país.

Con el correr de los años, noté que los compañeros, en general, se fueron poniendo como más “cerrados”, sobre todo en las discusiones. Sin diálogo, ni amorosidad, la construcción colectiva se perdía. Algunos entendían que esto no era revolucionario. Recuerdo cuando ya no quedaban colores para diferenciar las listas. Y si mal no recuerdo, hubo una lista que se llamó incolora. No pudimos advertir que la fragmentación también formaba parte del “signo de los tiempos” y que no era casual.  Cuanto más discutíamos de esta forma, más se dividía el gremio y mas peso político perdía. En fin, digo esto con mucho cariño, como lo decía en aquellos tiempos. Es imprescindible revisar nuestros dogmatismos, sectarismos, fanatismos. Si no, será muy difícil avanzar en una nueva construcción social y política.

Cierro estas impresiones que me pidieron desde esta Revista, reafirmando que tengo en mi corazón a todas las amigas y amigos entrañables que hice en Neuquén. Casas donde dormía, reuniones, viajes y toda la vida trashumante que elegimos llevar.

Por último, un recuerdo a dos personas inolvidables. Me consta que dieron su vida por el gremio, como tantas otras y otros compañeros. Pero eran mis amigas. Recorrimos muchas veces los caminos de la transformación y de cómo revolucionar. También nos reíamos mucho. Estuvimos juntos en muchas actividades. Se fueron, pero quedaron. Susana Stafforte y Mónica Bonini representaron vida, para muchos de nosotros. Amigas para siempre. Gracias

Roberto Tato Iglesias/Julio del 2012

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.